miércoles, 3 de octubre de 2012

Ahora vamos a insertar un nuevo documento.

EL MUSEO DE CERA

Un museo de cera exhibe figuras y objetos modelados con cera. Lo que hace verdaderamente populares a los museos de cera es la recreación de personajes populares del espectáculo, la política y el deporte en sus poses más características. Las técnicas de fabricación y la incorporación de detalles, hacen que las figuras alcancen gran realismo.

En México hay tres Museos de Cera, en cuyos complejos también se localizan los únicos Museos de Ripley de Latinoamérica:
  • El Museo de Cera de la Ciudad de México fue inaugurado en 1979. Se encuentra ubicado en una vieja casona en la calle de Londres 6, colonia Juárez y es uno de los museos más visitados en el país.
  • El Museo de Cera de la ciudad de Veracruz esta ubicado en la Plaza Acuario, un lugar de visita principal para quienes acuden a la ciudad porteña.
  • El Museo de Cera de Guadalajara, que se encuentra frente a la Plaza Liberación a unos pasos del Teatro Degollado.
  • El museo de cera de Louis Tussaud's en San Antonio, Texas, está al otro lado de la calle del histórico Álamo.

lunes, 1 de octubre de 2012

Velázquez

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez (Sevilla, hacia el 5 de junio de 1599[1]Madrid, 6 de agosto de 1660), conocido como Diego Velázquez, fue un pintor barroco, considerado uno de los máximos exponentes de la pintura española y maestro de la pintura universal.
Pasó sus primeros años en Sevilla, donde desarrolló un estilo naturalista de iluminación tenebrista, por influencia de Caravaggio y sus seguidores. A los 24 años se trasladó a Madrid, donde fue nombrado pintor del rey Felipe IV y cuatro años después fue ascendido a pintor de cámara, el cargo más importante entre los pintores de la corte. A esta labor dedicó el resto de su vida. Su trabajo consistía en pintar retratos del rey y de su familia, así como otros cuadros destinados a decorar las mansiones reales. La presencia en la corte le permitió estudiar la colección real de pintura que, junto con las enseñanzas de su primer viaje a Italia, donde conoció tanto la pintura antigua como la que se hacía en su tiempo, fueron influencias determinantes para evolucionar a un estilo de gran luminosidad, con pinceladas rápidas y sueltas. En su madurez, a partir de 1631, pintó de esta forma grandes obras como La rendición de Breda. En su última década su estilo se hizo más esquemático y abocetado alcanzando un dominio extraordinario de la luz. Este periodo se inauguró con el Retrato del papa Inocencio X, pintado en su segundo viaje a Italia, y a él pertenecen sus dos últimas obras maestras: Las Meninas y Las hilanderas. Para ver más información pincha aquí.